Tu cabello sedoso escondiendo tu rostro
Tus labios finos en una sonrisa bien abierta
Me hacen preguntar, quien allí tendrá puesto,
En mis manos, ser así, tan discreto.
Y, es de esa discreción, que haces a tu vida
A ninguno perturbando, siendo que cariño
Algunas veces precises, que la vida te es debida
Rosas, sándalos, ungidos en rosamariño.
Musa de todos los vates, supiste escoger,
Quien tembló, dentro de ti, allá permanecerá,
Contra todo y contra todos, sagaz luchando.
Siempre conmigo y con mi pobre corazón
En salva de plata me sirves la inspiración,
Y en poemas, versos, odas, voy cantando.
segunda-feira, 10 de dezembro de 2007
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